Soy una apasionada —y se puede decir que un poco “friki” de la salud en general. Y cuando digo “en general” me refiero a que creo firmemente que la salud no tiene un solo enfoque ni un único camino. No basta solo con dormir bien para encontrarte al 100%, igual que lo que a ti te funciona no tiene por qué servirle exactamente igual a tu hermano o a tu amiga.
Para mí, la salud va mucho más allá: va de aprender a escuchar tu cuerpo, de descubrir qué te sienta bien a ti según tus hábitos, tu genética, tu nivel de exigencia, tus experiencias pasadas… y adaptar todo eso a tu momento vital. Ahí es donde, en mi opinión, está el verdadero éxito de cualquier protocolo.
Por eso, en mi consulta online y presencial trabajo desde la PNI (psico-neuro-inmunología), con un enfoque integrativo y lo más personalizado posible.
Aquí encontrarás ayuda para ir conectando contigo mismx, para aprender qué te va bien y qué no, para probar cambios de hábitos y observar cómo te sientes al hacerlo. Ese es el objetivo principal de este blog: acompañarte a que te sientas como yo he conseguido sentirme hoy.
Mi historia es larga y daría para otra entrada del blog, pero te la resumo por si puede inspirarte: con 15 años empecé con muchas molestias digestivas y una fatiga diaria muy intensa. Estaba agotada, me costaba concentrarme en clase y cada vez me sentía más triste. Pasé por todo tipo de especialistas: endocrinos, digestivos, naturópatas… y más de una visita a urgencias.
La conclusión casi siempre era la misma: “no está enferma, será estrés que le afecta al estómago”. Mientras tanto, fármacos y más fármacos, varios de ellos “para toda la vida”, según me decían. No quiero menospreciar su trabajo, de hecho me he encontrado profesionales maravillosos en el camino, pero toda esta experiencia me hizo tomar conciencia de cómo está planteada hoy en día la sanidad: apagar síntomas y guiarnos solo por analíticas “en rango”.
Después de especializarme como dietista en PNI y seguir formándome en biodescodificación y psicosomática, puedo decir que me encuentro mejor que nunca. Cada día tengo más energía, me siento más fuerte y soy más feliz.
De ahí nace todo esto: de mis ganas de mostrarte que estar sanx no es una tortura, no es restricción, no es “hacer régimen” como nos han hecho creer. Estar sanx hoy, para mí, es un privilegio. Y lo mejor es que es un privilegio al alcance de todas las personas que deciden implicarse en su propio proceso.
Así que, si quieres dar ese paso, estaré encantadísima de acompañarte.
Gracias por haber llegado hasta aquí 💛
Un abrazo gigante,
Agurtzane